Este videojuego que pertenece
a la innovadora empresa Australiana, Prideful Sloth, tiene mucho por contar. Lo
encontré un buen día navegando por la tienda de Steam en busca de algo
distinto; algo que resultara agradable y relajante de jugar (y una sabe lo
difícil que es hoy en día con lo muy de moda que se han puesto los estresantes
videojuegos en equipo, dios me salve de aficionarme a ellos). Lo compré
pensando que me decepcionaría, pues ya no albergaba esperanza de que algo me
sorprendiera, pero gratamente puedo decir que logró todo lo contrario.
¿De qué va?
El juego empieza cuando el
barco en el que navegas naufraga y da contra una misteriosa isla. ¡Aunque ya sería
magnífico que, uno cuando naufraga, se encontrara con una isla como ésta! Un
hombre de un pueblo cercano nos introducirá en las mecánicas básicas de juego y
nos mandará la primera misión. Por experiencia menciono que la primera misión
quedará relegada a segundo plano en cuanto empieces a andar por las praderas y
te enamores lentamente del paisaje y de la ambientación. Te sumerges tan
rápidamente en el mundo que te crea la necesidad de seguir andando y andando.
Así que, si quieres probarlo, no recomiendo que sea un día en el que tengas
demasiadas cosas a hacer, ¡porque las acabarás dejando de lado!
Sin embargo, no todo es
bonito en esta isla, pues una extraña niebla oscura se está apoderando de las
poblaciones del reino. Pero, eh, tú eres la mejor, cómo no: tienes el poder de
los duendes. Por el camino, irás encontrándote con unos pequeños duendecillos
que se esconden desde hace tiempo pero que querrán ser tus amigos porque eres,
evidentemente, un humano con el poder de duendes y les caes bien a primera
vista. Junto a ellos, podrás ir derrotando uno a uno los puntos focales de
niebla maldita e ir mejorando la situación de cada población, que te lo
agradecerán convirtiendo la tierra en una más fértil, algo que te beneficiará
cuando empieces a tener granjas.
¿Cómo se juega?
La dinámica del juego está
muy clara: explorar, crear y “granjear”. Al más viejo estilo Minecraft pero con
una estética “cute” que te dejará sin aliento en más de una ocasión, podrás
recolectar materiales, explorar el precioso mundo en el que habitas e ir
aprendiendo nuevos oficios con los que podrás construir, cocinar, coser, inventar,
entre otras muchas cosas.
Puntos positivos
La historia es corta,
sencilla y en ningún momento te obliga a hacerla para que puedas seguir
jugando, sino al contrario. Casi recomendaría que una se tomara su tiempo en
terminar la historia porque entonces se saborea más. Sobre todo se saborea
cuando la banda sonora y los efectos de sonido han sido buscados con tanta
precisión y perfección. No se trata para nada de uno de esos juegos en los que
te acabas cansando de oír una y otra vez la misma musiquita reutilizada de
trasfondo. Esta te llega al alma y te hunde todavía más en la ambientación, de
la que te empapas nada más llegar el ocaso, cuando te quedas contemplando la
puesta de sol como si fuera la de delante de tu casa: hermoso.
Además de la música, los
colores, los diseños gráciles y creativos de los animalillos, personajes y poblaciones, la variedad de
ecosistemas, y la posibilidad de personalizar a tu personaje son grandes puntos
a favor que se suman y convergen en un adicción para la vista y los oídos.
La cantidad de exploración
que se puede llevar a cabo da para días, y unas cuantas horas. Si eres de las
mías, de las que se emocionan descubriendo, no podrás soltar el ratón durante
al menos una semana.
Hay algo en especial que me
encanta del juego. Se trata de uno de esos detalles ínfimos que se les ocurren
a los desarrolladores que lo convierten en épico y te enamoran doblemente:
gatos. Sí, lo que oyes, gatos. Hay varias razas de animales que puedes adoptar
en tus granjas, pero lo más encantador es que puedes coleccionar gatos. Te los
encontrarás maullando por alguna pradera, escondidos en la maleza y debes
encontrarlos. Te lo agradecerán con un ronroneo de felicidad que te dejará el
corazón caliente y lleno de amor de gato.
Las misiones dentro del juego
pueden ser de varios tipos: trama principal, subtramas o misiones de tablones.
La primera creo que todas imaginamos de qué trata. Son las misiones que harán
que evolucione la historia. Las segundas, son las que nos permitirán seguir
explorando y mejorando nuestras habilidades de crafting, y las últimas son las
que podemos hacer para añadirnos más tareas si eres de las que necesitan hacer
más tareas aún (que tendrás, y muchas). En pocas horas de juego, es muy posible
que tengas cerca de quince misiones por cumplir, que se irán sumando a medida
que vayas explorando. Pronto verás que los puentes son todo un tema, pero no te
preocupes, que por suerte se puede comerciar en cada población, así que
conseguir los materiales necesarios no se hace tan arduo.
Algo negativo que podría
mencionar al respecto es, por ejemplo, en referencia a la relación que puedes
mantener como personaje con otros personajes del mundo, el cual se reduce a
comerciar, realizarles alguna misión en concreto, y a que te cuenten cómo está
el comercio en cierta población u otra. Me habría gustado que se pudiera
entablar algún tipo de relación, como en las dinámicas de Animal Crossing, algo
no demasiado complejo pero que añade un puntito más personalizado a la historia
del personaje.
Mencionar también que el
crafting puede convertirse en un proceso lento si no te gusta recolectar o
comerciar, ya que tienes que crear muchos objetos con tal de crear el que tú
quieras. Pero si te gustan los retos, el crafting de este videojuego te
resultará placentero una vez te acostumbres.
En general, encuentro que
este juego es una verdadera obra maestra. Han sabido crear algo dulce,
agradable y tranquilo, que calma los arrollados sentimientos de la gente de
ciudad encerrada en su vida cotidiana. Lo recomendaría, y no sólo eso, ¡sino
que lo regalaría!



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