Mary Higgins Clark es autora de numerosas obras de crimen y misterio, una gran conocida en el terreno literario por sus thrillers que dejan la garganta seca y el corazón latiendo a mil por hora (yo puedo afirmar que dichos comentarios son ciertos). Ésta no es la primera obra de Mary Higgins Clark que leo; de hecho diré, que como ya había leído algo sobre ella, asalté la estantería de la librería de segunda mano y me hice con el ejemplar. Anteriormente había leído "Mientras mi preciosa duerme" (del cual comentaré algo al respecto más adelante) y mis expectativas hacia este libro eran tal vez, algo distintas.
Normalmente la autora relata en tercera persona. Sin embargo en éste decidió dividirlo en dos partes. La primera parte en la que ocurren los sucesos que desencadenan la trama es de narrador en tercera persona mientras que en la segunda parte nos centramos en la protagonista de la historia, Ellie Cavanaugh, que ya suma 29 años (habiendo transcurrido veinti-trés desde la primera parte) y narra en primera persona el lastre de la muerte que todavía arrastra de aquella dichosa noche del 15 de noviembre en la que su hermana fue asesinada.
La trama empieza (no es spoiler, está en la sinopsis) con la muerte de su hermana mayor, Andrea Cavanaugh. Nos situa en un pequeño poblado al norte de Westchester, y como ya se sabe, los pequeños poblados atraen a los psicópatas consumados, como bien nos muestran las películas de las tardes de sábado. Andrea es brutalmente asesinada a golpes y el principal sospechoso es Rob Westerfield, un niño rico mimado, guapo y de carácter atrayente que salía a escondidas con Andrea. A los pocos días del acontecimiento, Rob es encarcelado por homicidio en primer grado y condenado a 20 años de prisión.
El objetivo principal de Ellie Cavanaugh durante el libro es lograr que el asesino de su hermana no consiga salir de prision, puesto que cree firmemente en su culpabilidad, sin embargo la opinión pública se dividirá entre tres posibles sospechosos: Rob Westerfield, Paulie Stroebel (un chico con deficiencia mental que estaba enamorado de Andrea) y Will Nebels (el chapuzas del pueblo que ayudaba a reparar algunos electrodomésticos y otras cosas de vez en cuando). Con estos tres principales sospechosos, la ferviente culpabilidad de Ellie y la memoria de ese día se va descubriendo la trama oculta que sacará la verdad a flote.
Habiendoos picado ya la curiosidad por leerlo (si es que éste género os atrae), comentaré qué me pareció el libro y ofreceré una puntuación según mi perspectiva.
La narración la considero bastante acertada. Me gusta el cambio de narradores que hace de la primera parte y la segunda ya que el personaje de Ellie está bien construido y te atrapa rápidamente en su mundo de pesadillas, recuerdos y la firme decisión de acabar con Rob Westerfield. El hecho de realizarlo en primera persona, crea una sólida sensación de estar dentro del personaje. Sin embargo encontré que en ésta ocasión fue más dejada en cuanto a descripciones físicas y de lugares, y se centró más en las acciones relevantes. Eso lo ha convertido en un libro ameno y rápido de leer (tan rápido que te lo acabas en un día, literalmente).
La trama juega constantemente con el lector. Va dando pistas, pero hacia el final nunca estás seguro de quién es el verdadero culpable, lo cual te mantiene a la espera —algo necesario en ésta clase de novelas—. Además Ellie no sólo tiene que lidiar con el asunto de su hermana asesinada si no que también nos habla de su vida personal y su relación con los personajes, algunos de los cuales la respaldarán y serán sus aliados, muy necesarios en la situación que se encuentra. Creo que existe un buen equilibrio entre los escenarios, los personajes, los tiempos... Tal vez sólo habría una ocasión que se me descuadró. Noté en cierta manera que lo hizo de ese modo para que encajara mejor aunque tuviera menos lógica, pero el resto está muy bien cosido y te desvela siempre un poquito más de la trama. No es uno de esos casos patológicos que solamente te abren incógnitas hasta el final, va respondiendo algunas de las inquietudes a la vez que va abriendo nuevas.
Los personajes son variados, algo que me encanta en este tipo de novelas es lo poco que puede aparecer un personaje pero lo importante que puede llegar a ser para la trama. Como en la otra novela que leí de la autora hace un muy buen uso de los personajes secundarios y nos da un surtido de personalidades, vidas y relaciones que hacen más real el entorno de Ellie.
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En general y como conclusión diré que es un libro entretenido que se lee tranquilamente durante una tarde tomandose el café o en un viaje de tren largo, como fue en mi caso. Tuve la sensación de estar mirando una película, y me sentí bastante inmersa como para no escuchar de fondo la canción de Despacito que ponen en los móviles los chavales maleducados de los transportes públicos.
Mi valoración (siempre sobre cinco) es de:
3,5

No me suelen gustar este tipo de libros así que lo dejo pasar pero gracias por la reseña :)
ResponderEliminarUn beso, nos leemos.